"En la serena planicie del lienzo o en la modesta servilleta, en la oficiosa cartulina o en un sencillo papel de domesticada celulosa, el pincel o el grafo o la tinta irrevocable, desliza su destino de formas y matices hacia la felicidad de un mundo nunca visto.  Y entre ése y este otro mundo, una antigua vocación ilusionista, tenaz, perfora la cáscara del ser para dar a luz a su arte. Un arte apenas rumoroso que juega, insolente y manso, con su infinito repertorio de blancos y negros indomables. Día y noche, muerte y vida, profundidad y superficie, angustia y alegría, uno y dos,  dejan a través de estas obras, el testimonio de su don complementario. Desde este lado, el ojo espectador indaga en un universo de claroscuros y riega de sentidos los trazos y las trazas del alma, de la mano del artista. 
Celebro, en esta página, las creaciones de Juan Carlos, hacedor de cosas bellas, a quien me une el afecto y la más real de las quimeras que se llama arte."

Lic. Fernando Rius Herrero