Manolo
Espínola sostenía que una de las principales preocupaciones de un
plástico debiera ser la de investigar, esto lo hace Juan Carlos Barreto,
su obra avanza por inéditos caminos creativos, no repite fórmulas o
recetas, crea estructuras sólidas, ordenadas, que sugieren un mundo
futuro, dominado por presencias frías, vigorosas, avasallantes,
deshumanizadas, destructivas, con ausencia total del ser humano o de
vida.
Estas estructuras esqueléticas, destrozadas, muertas, representan
la devastación a la que hemos sido expuestos.
Pero por sobre todas las cosas, esta presente la inquietante
sensibilidad del artista que sabe atrapar a través del trazo seguro, la
dramaticidad del tema y a la vez crea una profunda comunicación con el
espectador.
El color de fina sonoridad, remata con gran sutiliza la textura
delicada de la obra.
Cuando en una oportunidad se le pidió a Paco Espínola un consejo para
los creadores en general, el dijo “Hay que saber quitar”; esto tan
fundamental, lo ha tenido en cuenta Juan Carlos, por eso sus obras
esquemáticas contienen lo esencial, ha sabido quitar; por todo esto es
imposible no verlo.
Hugo Nantes