Criaturas de Juan Carlos Barreto
Por Bruno Gabriel Sfeir Ratti

Conformar un lenguaje que defina su estilo, es la aspiración de todo artista.
En ese intento de encontrarse a si mismo, Juan Barreto experimenta con diversas técnicas y medios de expresión.
Esta experiencia abarca desde dibujos hechos en tinta china sobre papel y también trabajos realizados en técnica mixta.
El texto que aquí presento se refiere EXPRESAMENTE a los dibujos realizados en tinta china.
Ya en el pasado, dibujos realizados en esta técnica le significaron a Barreto
reconocimiento y premios en salones del interior. En lo personal, creo que es en estos trabajos de pequeño formato donde el dibujante maragato debe insistir, pues es allí donde se expresa con  mayor seguridad.
En esos dibujos,  la línea define un mapa visual diverso y armonioso.
Ese entramado lineal origina espacios que Barreto decora con  elegantes diseños.
La superficie toda está prolijamente tratada.
Meticulosamente, su rapidograf  entrelaza y describe en  rítmico recorrido, entidades que devienen unas veces en extrañas aves, otras en peces, toros, tornillos, esferas, etc.
Dicha iconografía, si bien por momentos refiere al universo vegetal y animal, apenas lo recuerda.
Criaturas mutantes, articuladas entre si por tornillos… dialogan entre si, integrados a una atmósfera surrealista.
Estas criaturas,  se funden o confunden en la geografía general del dibujo, tornándose a veces indescriptibles.
Y esto es así,  porque las figuras surgieron en el plano accidentalmente. Son la consecuencia de una acción mas o menos inconsciente, en la que el pensamiento asociativo del dibujante  interviene constantemente, “capturando aquí y allá” algún signo que le permita construir  alguna imagen o partes de una imagen.
Una y otra vez veremos reaparecer en diferentes trabajos, similares retratos.
Imágenes de un universo insólito y recurrente que,  cargado de simbolismo, Barreto generosamente nos ofrece para contemplar.
Pero mas allá de lo referente al tema que estos plantean, sus dibujos logran unidad visual, y esto es lo importante. Lo anecdótico entonces queda supeditado a un lenguaje plástico convincente.
Del mismo modo, es digno de destacar el oficio que alguno de estos trabajos denotan. Un oficio que viene siendo depurado pacientemente desde mucho tiempo,  y que revela el sincero esfuerzo y la entrega que Juan Barreto impone a sus realizaciones.

por Bruno Sfeir